Probamos el juego de mesa “Crisis: Tokyo”

Crisis: Tokyo

Este martes acudí a un evento organizado por La Orden del Dragón para probar algunos juegos de mesa. En esta ocasión a mi grupo nos enseñaron a jugar a Crisis: Tokyo editado en 2013.

Crisis: Tokyo es un juego de cartas con estética manga de 2 a 5 jugadores.
El objetivo para ganar es ser el primero en apoderarte de 4 localizaciones emblemáticas de Tokyo. Para ello se deben usar tus personajes para iniciar conflictos (lanzar ataques) con un tipo y poder compatible a los de la localización. Un jugador puede defender el ataque de un oponente y evitar que el oponente se apodere del edificio.

La gracia del juego es que existen 5 tipos de ataque y dos tipos de cartas: personajes (con los que se realizan ataques) y evento (chetan los personajes, modifican la mecánica de juego, interfieren en conflictos…) Los tipos de ataque se vuelven más poderosos según contra cual se enfrente. Es del rollo: agua gana a fuego, fuego gana a aire, etc. Aunque aquí los tipos son: puño, bala, garra, mecanica y magia. Un dibujo de un dragón en el dorso de las cartas de personaje indica el orden de superioridad entre estos.

Una curiosidad es que todas las cartas son dobles. Están divididas en dos partes y según la orientación en que juegues la carta, hará una cosa u otra. De esta forma los personajes puedes usarlos como héroes (permanecen en juego) o amenazas (más poderosos pero se descartan al final del ataque) y las cartas de evento pueden ser honores, sucesos y tramas.

Aspectos que me atraen

  • Estética manga cuidada

    Todo el juego guarda estética manga y está muy cuidado con mucho detalle.

  • Es gracioso

    Los nombres de las cartas son graciosos. Incluso tienen un poco de “lore” chistoso y con algún que otro guiño a alguna serie.

  • Sinergia

    Las cartas tinen buena sinergia entre ellas y puedes hacer alguna que otra combinación potente. Si caes en la cuenta, claro.

  • Una chispa de locura

    Durante conflicto entre ataque y defensor se puede girar la tortilla muchas veces. Esos momentos en que alguien parece que va a ganar irremediablemente un conflicto o incluso la partida, pero alguien defiende y durante un toma y daca el vencedor claro deja de ser tan claro… le dan bastante emoción. Casi nunca puedes estar seguro de que va a pasar.

    Además las cartas de trama, que quedan activas en juego, cambian la mecánica de juego.

Aspectos que me disgustan

  • La división de las cartas

    Como ya he dicho las cartas están divididas en 2 partes (superior e inferior). La inferior siempre está de revés. A mi me resultó muy engorroso tener que estar girando constantemente las cartas de mi mano para leerlas y releerlas. Me resultaría más cómodo si no estuviera del revés, aunque tal vez abría más dudas que parte se está jugando.

  • Falta de guia rápida del dragón

    El dragón es lo que indica el orden en que unos tipos de poder tienen ventaja sobre otros. Y la única referencia que encontré de él es el dorso de las cartas de personaje. Creo que estaría mejor una indicación en la carta guia que se da a cada jugador y no se consulta nunca.

  • Desventaja para el aventajado

    Si un jugador tiene una ventaja sobre el resto, el resto tiende a no hacer nada, preparándose para machacarle en su próximo movimiento.

  • Turnos pueden ser lentos

    Supongo que sobretodo si juegas con novatos como nosotros. Entre, tener que estar dando vueltas a las cartas, que lees todas las cartas que está en juego, que tienes que pensar que combo puede darte más rendimiento, que no te acuerdas del orden de los tipos de poder, que el otro se devuelve, que ahora tengo que volver a empezar a pensar… buf! un turno puede hacerse bastante largo. Y más teniendo en cuenta que sólo dos jugadores pueden interactuar en un conflicto. Un ataque y un defensor mientras los demás sólo miran.

    Con gente veterana me aseguraron que es bastante ágil. Yo creo que por mucha veteranía que tuviera mi grupo habitual de juego, de 2-3 horas por partida no bajamos ^_^u

  • Poca interferencia entre jugadores

    Lo que más echo de menos es no poder interferir en un conflicto entre 2 jugadores. ¡Y encima sólo puedes defender un ataque por ronda! Hay veces que tienes una carta que podría girar el resultado de un ataque, y te mueres de ganas por usarla, pero no está permitido… y te mueres de asco.

Conclusión

Es un juego divertido al que no me importaría jugar alguna vez más, aunque no está entre los que más me apetece. Se me hizo un poco largo y un poco rayada. Me recuerda mucho al Munchkin, aunque no tan loco. Supongo que por el hecho de que no todos puedan molestarte, la cosa se descontrola menos.

Es pequeño y tampoco necesita mucho espacio para jugar.

Aunque sólo lo he jugado con 5 personas, lo veo muy correcto para 2 jugadores.

Si sois otakus jugones, seguro que pasareis algún rato bueno con él, ya sea en pareja o con un grupo reducido.